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Todos conocemos historias de farmacias centenarias, boticarios formuladores que pasaron el secreto de sus Fórmulas Magistrales de padres a hijos, de hijos a nietos, tataranietos… En definitiva, familias con una gran tradición en la vertiente farmacéutica del sector sanitario, que de una forma u otra han ido creciendo de la mano de la industria, adaptando su botica antigua a la farmacia moderna.

No tiene mucho que ver la de Ana Díaz con estas pintorescas historias. Sus padres regentaban una sastrería, donde sí que aprendería a hacer de las vidas de sus clientes parte de la propia, pero sin relación alguna con el sector sanitario. Apasionada de los estudios como herramienta para crecer cada día con la adquisición de nuevos conocimientos, fue sintiendo esa vocación sanitaria a medida que se acercaba la elección de una carrera universitaria. Entre todas las opciones de ciencias se decantó por Farmacia.

Finalizó sus estudios combinando su faceta de madre con las últimas asignaturas de los mismos y posteriormente se especializó con un Máster en Análisis Clínicos. Regentó su propio laboratorio durante tres años, a la vez que intentaba llevar el servicio de Oficina de Farmacia al pequeño pueblo de su familia, Valdesoto, que hasta el momento sólo contaba con un servicio de Botiquín días puntuales.


                                                  valdesoto                                

Por fin, el 2 de enero de 1991, se hizo realidad la apertura de su propia oficina de farmacia en la parroquia de Valdesoto, dentro del concejo de Siero, una vez superadas las trabas de la administración y de algunos de sus propios compañeros de profesión. Años después, casi en 1998, ante su inquietud por ejercer la profesión de una forma más activa, decidió trasladarse a Oviedo, y así comenzó a regentar la antigua Farmacia de la calle Marcos Peña Royo nº 2. Desde ese momento comenzó a desarrollar en su establecimiento la visión moderna que tiene de la oficina de farmacia. Pudo renovar y rediseñar en sucesivas ocasiones el espacio de trabajo, a medida que las circunstancias lo permitían, y finalmente trasladarse a un local mayor en la calle Silla del Rey 6 (el actual) e incluso ampliarlo en 2011. Pero por encima de todo, su mayor aportación consistió en dar un giro la forma de trabajar en la farmacia tradicional, desechó la referencia del producto y del medicamento, para centrarse en el paciente, sus necesidades y en cómo mejorar su calidad de vida.


Así, podemos decir que, en este momento, la Farmacia Ana Díaz es una farmacia de vanguardia, que utiliza las últimas tecnologías y los más completos recursos humanos, para ofrecer la mejor atención farmacéutica a sus pacientes. Es una farmacia especializada en Dermatología, ya que ofrece tratamientos cosméticos, faciales y corporales, además de las más completas soluciones a las diferentes patologías de la piel y cuero cabelludo. También está especializada en Consejo Farmacéutico, tratando de poner al servicio de sus pacientes las mejores recomendaciones, servicios y productos para mejorar su calidad de vida sin riesgo de efectos adversos, como alternativa o complemento al medicamento tradicional. Además, entre su personal cuenta con expertos en Nutrición, que pueden asesorar a sus pacientes desde el nacimiento a la madurez para desarrollar una alimentación adecuada a las necesidades de cada etapa de la vida.